viernes, 18 de abril de 2008

Una razón

¿Por qué en negro?, ¿por qué un duende?
Para lo primero podría haber mil extrañas razones pero lo cierto es que es el primer color que ví. Ni más ni menos. Opté por seguir adelante con él porque me conozco y podría haber estado cinco o seis horas probando mil opciones diferentes y haber acabado donde al principio. Definitivamente seguiré con él porque al fin y al cabo en el negro están todos los colores y combinaciones posibles y seguro que así serán los días en los que pase por aquí: Los habrá de todos los colores porque así son las cosas.
Hace años conocí a un duende. Se llamaba Noc. En ocasiones aparecía de repente, le veía revolotear a mi alrededor con unas alas negras sobre las que brillaba el reflejo de la luna. Daba la sensación de que bajaba hasta mi boca abierta, se metía en mi cuerpo y desataba los lazos de mis manos cada vez que estas se posaban sobre un teclado. Siempre me animaba a seguir por donde fuera y ahora Noc ha reaparecido.
No es malo creer en los duendes, tampoco en los cuentos de hadas. Suelen tener un final feliz y en todos hay una luna.

... y siga usted por donde quiera.

1 comentario:

B.L.P. dijo...

Y porque el negro es el color de la "elegancia" ...
La elegancia con la que escribe, la elegancia de sus ideas ... la elegancia de sus discursos ...
Y, sobre todo, la elegancia de un mundo irreal ... en el que se entremezclan las hadas con los duendes ... las ranas con los príncipes ... la luna con el sol ...
O no será éste ... el mundo real donde habitan las princesas ...? sean rubias o morenas?