lunes, 15 de septiembre de 2008
Me gusta la gente
Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.
Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.
Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo entre amigos produce más que los caóticos esfuerzos individuales.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables a las decisiones de un jefe.
Me gusta la gente de criterio, la que no traga entero, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.
Me gusta la gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, a éstos les llamo mis amigos.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente que trabaja por resultados. Con gente como ésa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuida.
(Gracias Mario)
viernes, 8 de agosto de 2008
El Gran Dragón

viernes, 25 de julio de 2008
Escoger una instante
Amanecer o atardecer... Tan iguales y tan diferentesSi hay que quedarse con uno de esos dos momentos del día es difícil elegir. ¿Puede haber más belleza encerrada en un instante? Y lo curioso es que pasa todos los días, todos porque el sol siempre sale y también se pone y apenas nos enteramos, pocas veces nos paramos a contemplar ese horizonte. Por si hoy se perdieron esos dos instantes, ahí van...
¿Con cuál te quedas?
sábado, 12 de julio de 2008
¡Me muero de hambre!
Es el grito silencioso de casi la mitad de la humanidad que vive en condiciones de pobreza o, peor, de pobreza extrema. El grito de cien millones de niños que no están escolarizados. El de más de medio millón de mujeres que mueren por causas relacionadas con la maternidad. El de millones que fallecen a causa de la malaria, la tuberculosis y enfermedades comunes por no tener acceso a los mínimos servicios médicos. Es el grito de once millones de niños que se van antes de cumplir los cinco años...
Es el grito desesperado de miles de personas que, a diario, están arriesgando su vida en desprotegidos cayucos en busca de la esperanza de otra orilla a la que muchas veces no llegan. Pobreza y hambre no son fruto del azar o la necesidad, tampoco lo son de la buena o mala fortuna, sino que son el resultado de una forma de organizar la vida económica y política. Pobreza y hambre no son males inevitables porque la humanidad cuenta con alimentos, tecnología y recursos para atender a una población mayor de la actual, lo que pasa es que están mal repartidos y utilizados.
Por eso, este grito es una llamada acusatoria que demanda responsabilidades a quienes teniendo poder para evitarlo lo consienten y a quienes con nuestra inhibición y silencio ante semejante catástrofe humanitaria nos volvemos cómplices.
... y siga usted por donde quiera
jueves, 10 de julio de 2008
6.470.818.671...1...1...1...1
"En este momento hay seis mil millones, cuatrocientos setenta millones, ochocientas dieciocho mil, seiscientas setenta y una personas en el mundo. Algunas corren asustadas. Otras vuelven a casa. Algunas dicen mentiras para llegar al final del día. Otras simplemente están enfrentándose a la verdad. Algunos son hombres malvados en guerra con los buenos. Y algunos son buenos, luchando con los malvados. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces… todo lo que necesitas es una".
... y siga usted por donde quiera
miércoles, 2 de julio de 2008
People always leave...
No he querido verlo o simplemente no me he dado cuenta pero aquel junio de hace dos años algo se me rompió por dentro y no hay manera de repararlo. Lo intento, sé que debo intentarlo pero de repente pasa cualquier cosa que me hace regresar el agujero, a recordar que la gente siempre se va y otra vez vuelve el bloqueo.
No sé cómo hablar de ello, quizás porque es irracional. Encontrar lógica en la muerte es imposible y para alguien que creía que para todo hay razones, esa búsqueda de una razón ha conseguido hacer mucho daño. ¿Por qué tú Campanilla?, ¿por qué así?, ¿por qué en ese momento?
Ya sé que no debería pensar en ello, que es injusto y más sabiendo todo lo que sucedió después en tu casa, pero no sé como hacerlo porque, amiga, tampoco quiero olvidarte y tengo miedo de hacerlo si no me acuerdo de ti. Y cuando lo hago, lo primero que me viene a la mente es aquel horrible día cuando lo que debería recordar es aquella carita de hada, o tu rostro concentrado ante la pantalla de un ordenador, las charlas en el claustro, las partidas de parchís, o tu sonrisa el día que me presentaste a tu hija...
La gente siempre se va... y ese es el problema, que no quiero que se vaya nadie más, que tengo miedo de no aguantarlo. Terror a querer y a que me quieran, terror a algo tan simple como no poder volver a hablar con alguien nunca más. Un segundo y plas, ya no hay posibilidad de que te responda porque se ha ido para siempre ¡Qué triste!
Me cuesta mucho cada letra pero debo escribir, seguir haciendolo y dejar que las palabras se las lleve el viento, y hablar yo aunque no tenga respuesta con la convicción de que el mensaje te llegará. Decir hacia fuera lo que me digo constantemente hacia dentro que no sé cuánto me va a costar pero una cosa te juro: Voy a conseguir recordarte con una sonrisa y lo haré por tí y por mí y también por algunas personas más a las que se lo debo porque la gente se va pero queda otra gente...
martes, 20 de mayo de 2008
Vestirse de marciano
En esos lugares, en muchos casos, eres tú el que se convierte en ese marciano que se siente capaz de hacer cosas que nunca haría en su lugar de residencia habitual, como sobornar a un Policía, subirse en el coche de un absoluto desconocido en medio de una avenida de seis carriles o tirarse a la larga en el suelo para sacar una simple foto a un tulipán.
Como cualquier buen E.T. hay momentos en los que sólo piensas "¡mi casa, mi casa!", pero ¿quién se resiste a vestirse de nuevo de marciano? Yo no.
... y siga usted por donde quiera
miércoles, 30 de abril de 2008
Un deseo
... y siga usted por donde quiera.
martes, 22 de abril de 2008
La imagen mágica
Estoy de vuelta desde el lado oscuro de la luna. Regreso porque hoy he recibido la amenaza de alguien que ha dicho estar dispuesta a realizar un hechizo y convertirme en un viejo y sabio gnomo y por ahí sí que no paso. Si algo tengo claro es que me queda mucho por conocer y ese camino de aprendizaje no me lo pierdo. Me gusta ser un duende. Los expertos dicen que los duendes somos traviesos pero no hacemos daño y quienes conviven con nosotros aseguran que nos ven, nos escuchan y hasta nos sacan fotos con cámaras especiales.
Hablando de fotos. ¿Alguna vez miraste una foto tuya y viste a un extraño, a alguien que no conoces de nada allí en el fondo? Eso hace pensar cuántos extraños tienen una foto de ti, de cuántos momentos de la vida de otras personas has formado parte, si alguna vez fuimos parte de la existencia de alguien cuando sus sueños se hicieron realidad, o si estuvimos allí cuando sus sueños murieron. ¿Estábamos destinados a estar allí o acaso la foto nos cogió por sorpresa? Tan solo piensa... podrías formar parte de una pequeña porción de la vida de otra persona y ni siquiera saberlo. ¿Es o no es algo mágico?
... y siga usted por donde quiera.
viernes, 18 de abril de 2008
Una razón
Para lo primero podría haber mil extrañas razones pero lo cierto es que es el primer color que ví. Ni más ni menos. Opté por seguir adelante con él porque me conozco y podría haber estado cinco o seis horas probando mil opciones diferentes y haber acabado donde al principio. Definitivamente seguiré con él porque al fin y al cabo en el negro están todos los colores y combinaciones posibles y seguro que así serán los días en los que pase por aquí: Los habrá de todos los colores porque así son las cosas.
Hace años conocí a un duende. Se llamaba Noc. En ocasiones aparecía de repente, le veía revolotear a mi alrededor con unas alas negras sobre las que brillaba el reflejo de la luna. Daba la sensación de que bajaba hasta mi boca abierta, se metía en mi cuerpo y desataba los lazos de mis manos cada vez que estas se posaban sobre un teclado. Siempre me animaba a seguir por donde fuera y ahora Noc ha reaparecido.
No es malo creer en los duendes, tampoco en los cuentos de hadas. Suelen tener un final feliz y en todos hay una luna.
... y siga usted por donde quiera.
miércoles, 16 de abril de 2008
En breve
Noc
... y siga usted por donde quiera

